La bofetada - Christos Tsiolkas

Dicen que el simple aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo. Un gesto, un segundo, un acto irreflexivo. Ya está, el cambio ya se ha operado, hay un antes y un después de ese no siempre inofensivo aleteo, como el efecto que causa una piedra arrojada a un estanque al perturbar la aparente tranquilidad de las aguas de la superficie. No nos engañemos, el cambio es mucho más profundo, no es solo superficial. Es más, cuanto más hacia adentro trascurre la trayectoria de la piedra más se perturba la parte visible del agua. Pero aunque no siempre nos demos cuenta, el peligro de tsunami siempre estuvo ahí, esperando en lo más profundo a que se abran las compuertas. El aleteo es tan solo el detonante, la piedra la que inicia la onda expansiva.
"Vio el brazo de su primo levantado, lo vio cortar el aire y luego vio la palma abierta descender y golpear al niño. La bofetada pareció resonar. Resquebrajó el crepúsculo. El niño levantó la vista hacia el hombre, conmocionado. Hubo un largo silencio. Era como si no pudiera comprender lo que acababa de ocurrir, la coincidencia entre la acción del hombre y el dolor que estaba empezando a sentir. El silencio se rompió, la cara del niño se contrajo y aquella vez no hubo lloriqueos: cuando empezaron a caer las lágrimas, cayeron en silencio."
Portada de La bofetada
La bofetada de la cita anterior es el aleteo de la mariposa que causará un antes y un después, es la piedra arrojada al estanque que perturbará la aparentemente tranquila convivencia de los allí presentes, la que hará que el efecto de la palma de la mano del hombre sobre la pequeña mejilla del niño alcance cual onda expansiva a todos los testigos de esa reveladora acción. Un pequeña fiesta, una reunión de familiares y amigos, un niño malcriado cuyo comportamiento saca de quicio al resto de niños y a varios de los adultos, un hombre que pierde los nervios y el autocontrol ante un niño que no es su hijo. Los padres del niño consideran el comportamiento del hombre inaceptable y quieren dar parte a la policía. El resto de invitados se sentirá inevitablemente posicionado a uno u otro lado pero en ese primer momento optarán por guardar silencio. La fiesta ha terminado.

Esta es la premisa de la que parte esta novela. A partir de ahí, veremos como este hecho que podría haber acabado en una triste y reprochable anécdota, afecta a este grupo de personas y a las relaciones que mantienen entre sí. Christos Tsiolkas divide su libro en ocho largos capítulos cada uno de ellos dedicado a un personaje diferente. Así, no solo conoceremos su opinión acerca de la bofetada, sino que iremos descubriendo lo que guardan, lo que esconden. Las aguas removidas bajo la superficie son profundas, algunas incluso oscuras. El mundo y la sociedad en la que se mueven son complejos, sujetos a leyes no escritas. Nosotros, lectores, tampoco podremos evitar posicionarnos a uno u otro lado de la brecha insalvable que ha abierto la bofetada, y a lo largo de la lectura del libro tal vez no cambiemos de opinión pero sí que se irá difuminando nuestra beligerancia, retiraremos apoyos y virará nuestra visión de los principales implicados.
"No es vergonzoso sentir las cosas con intensidad. No tienes que avergonzarte de que te indigne tanto lo que pueden hacer los adultos. Es una de las mejores cosas que tiene ser joven. Solo llega a ser un problema si dejas que la indignación se convierta en superioridad moral."
Lo que me llamó la atención de este libro es el tema de la educación de los niños: las consecuencias de una exagerada permisividad, el saber poner límites... Aunque no tengo hijos es algo que me preocupa y que siempre me ha interesado. Los niños y los jóvenes son el reflejo de la sociedad que los educa, ellos son nuestro futuro, ellos determinarán hacia donde se dirige nuestro mundo, y aunque en última instancia cada uno es responsable de sus propios actos, no puedo evitar pensar que las generaciones precedentes tenemos cierta responsabilidad sobre las generaciones futuras y su comportamiento. Lo que más me sorprendió sin embargo a medida que avanzaba en la lectura es que el libro no se quedaba solo ahí. El mundo en el que se mueven los personajes es complejo, tal y como he comentado en un párrafo anterior, no se puede entender a las personas individualmente sin tener en cuenta el complicado entarimado de relaciones que sostienen, sus vivencias, sus necesidades y carencias. Hay que saber de dónde vienen y a donde van, suponiendo que ellos mismos lo sepan.

Fotografía de Adina Voicu
La trama de esta novela trascurre en Melbourne. Una gran ciudad, cosmopolita, multicultural, multirracial, en la que conviven también múltiples credos y religiones. Demasiados 'multis'. No debería ser tan difícil la convivencia cuando esta se ha mantenido a lo largo de los años. Lo es. No deberían existir prejuicios ante lo que aunque diferente ya nos es conocido. Los hay. Y luego está también el conflicto generacional, y las lealtades innatas y las adquiridas. La defensa de la familia por encima de todo, pero... ¿y la otra familia, la elegida, la que nos regala la vida, los amigos? ¿Y la familia política? ¿Ha de ser la lealtad hacia nuestras parejas extensible a sus familias? ¿Y la lealtad hacia nosotros mismos, a nuestras convicciones? Demasiados conflictos. Y no nos olvidemos, claro está, de cómo afronta cada uno su maternidad o su  paternidad. Y fijaos en que he separado ambas con una 'o' en lugar de unirlas con una 'y'. Madres, padres, cada uno asume su rol y pareciera que sus papeles les supusiera diferente implicación. Diferente, ni mejor ni peor. En este libro no hay soluciones ni recetas mágicas, en la vida real tampoco.
"No por primera vez suspiraba por dentro ante el conservadurismo innato de las mujeres. Era como si ser madre, el sufrimiento del parto, las enraizase eternamente con el mundo, las hiciera cómplices de las flaquezas, errores y estupideces de los hombres. Las mujeres eran incapaces de camaradería, sus propios hijos siempre pasaban por delante. No es que para él sus hijos no fuesen lo primero, no es que él no se hubiese sacrificado por ellos. Él se quedó allí, en aquella casa, con aquella mujer en aquella vida en particular se sacrificó por ellos. Pero no estaba ciego a lo que eran y quiénes eran sus hijos. Por supuesto, había hombres que pensaban como las mujeres, hombres cuyos hijos les hacían insensibles al valor de los demás. Pero eran hombres débiles, no pertenecían al mundo. Y desde luego, claro, también había mujeres fuertes, mujeres de fuego y espíritu, mujeres que dirigían revoluciones, mujeres que elegían el martirio. Pero eran raras. Las mujeres eran madres, y como madres, eran egoístas, impasibles, indiferentes ante el mundo."
Real, verídica, convincente, así es la novela de Christos Tsiolkas. Ambiciosa también, quiere abarcar mucho y consigue llegar a todo, sin aparente esfuerzo además, hace parecer fácil lo difícil. Escarba bajo la capa visible, la imagen que queremos ofrecer a los que nos observan y bajo ella crea túneles que sostienen una trama viva por impredecible. No deja flecos sueltos, todo lo que cuenta lo cuenta por algo, y el momento elegido para hacérnoslo saber no está dejado a la improvisación. La bofetada de su novela es un ágil e inesperado tortazo que sonroja y deja boquiabierta a nuestra sociedad. Su historia trascurre en nuestras antípodas geográficamente hablando, pero puede extrapolarse perfectamente a cualquier gran urbe de cualquier país occidental. Uno alberga ganas a veces de abofetear no solo a niños sino a adultos, por ese poder paralizante inherente al bofetón, ese efecto mariposa que lo para todo momentáneamente para que tomemos conciencia e iniciemos un cambio, y lo haría de buena gana si no fuese un comportamiento poco adulto. ¿A dónde vamos con nuestra hipocresía, nuestra intolerancia, nuestra violencia soterrada, nuestro comportamiento egoísta e infantil? ¿Qué ejemplo le estamos dando a nuestros hijos, qué mundo les estamos construyendo, cómo les estamos enseñando a manejarse en él? Y todavía hay personajes en esta novela que cuestionan el papel del estado diciéndonos lo que podemos y no podemos hacer, como si por nosotros solos fuésemos capaces de asumir la responsabilidad de nuestros actos. Y todavía tenemos la desfachatez de llamarnos a nosotros mismos ebrios de orgullo sociedades avanzadas. ¿Avanzadas...? ¿Hacia dónde?
"Hablaba de la responsabilidad y el amor que implicaba ser padre, pero odiaba el temor que sentía por sus hijos, detestaba la noción de estatus que se había convertido en parte de su mundo social, de sus amigos, su familia, en lo tocante a la educación de los hijos. Quiero que mis hijos vayan andando al colegio, quiero que jueguen en las calles, no quiero que estén tan protegidos que acaben teniendo miedo del mundo. "El mundo ha cambiado -afirmó ella-, es peligroso". "No -contestó él-, el mundo no ha cambiado... Somos nosotros los que hemos cambiado"."
Bali Beach House - Master Bedroom. Fotografía de Jesse Wagstaff

Ficha del libro:
Título: La bofetada
Autor: Christos Tsiolkas
Editorial: RBA
Año de pubicación: 2011
Nº de páginas: 544

Comentarios

  1. De momento no me llama mucho la temática y tengo tanto pendiente, que lo dejo pasar. Gracias por tus impresiones.
    Un beso

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  2. Me hice con esta novela hace 2 o 3 años después de haber visto varias reseñas muy positivas. Sé que fue un éxito tremendo en Australia, de los que suscitan debates en la sociedad. Ahora, después de tu reseña, tengo que leerlo ahora mismo!
    besos
    besos

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    1. Yo lo descubrí hace poco y no me pude resistir. Es de esos que te dicen léeme. Para debatir da lo suyo. Es lo bueno del libro, no se moja, presenta situaciones, y ahí nos lo deja a los lectores. Seguro que le sacas mucho a esta lectura.
      Besos

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  3. Un libro para debatir, para reflexionar. Me gusta. Me lo llevo apuntado, que no lo conocía.
    Besotes!!!

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    1. Mucha miga tiene este libro. Espero que te guste.
      Besos

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  4. Me ha fascinado la historia (lo que se vislumbra) y tu reseña. Haces que entren muchas ganas de leerla. Aparte de que el tema es de lo más atrayente. No sé por qué, me he acordado rápidamente de "La cena" de Herman Koch. Puede que no se parezcan en nada, pero me ha venido a la cabeza. Buscaré esta novela.
    Un abrazo.

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    1. Curiosamente cuando leí la sinopsis de esta novela me vino a la mente el libro que mencionas. Puede haber similitud en lo de ir quitando capas, ir viendo más allá de las apriencias y por supuesto en toda la fuerte crítica social que se desprende de ambas lecturas y en lo que respecta al tema de la educación de los hijos. La bofetada sin embargo me ha parecido digamos más abierta, con más luz, al presentar más personajes y situaciones, con claroscuros es verdad. Lo que se va descubriendo en La cena en cambio da auténtico pavor y es desesperanzador. En cualquier caso ambas son lecturas sumamente recomendables.
      Un abrazo

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  5. Lorena, te has currado mucho esta reseña y me has convencido. Es el tipo de novela que te hace reflexionar así que va a mi lista.
    Besitos

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    1. No se si he convencido o no pero doy fe de que me la he currado, como todas aunque alguna salga mejor que otra. En este caso es tan complejo lo que se cuenta que es complicado expresarlo.
      Espero que te guste el libro.
      Besos

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  6. No conocía nada sobre esta novela, y el tema que trata sobre la educación de los niños y la paternidad me llama muchísimo. Muchas gracias por descubrírmelo.
    ¡Un beso!

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    1. Un tema con mucha chicha y no será el único que encontrarás en ella.
      Besos

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  7. ¡Hola!
    Lo tengo apuntado desde hace un tiempo y aún no me he animado con él. Me gusta que cada capítulo se centre en uno de los personajes.
    Yo tampoco tengo hijos, aún, pero el tema de saber poner límites me parece muy importante y es algo que en mi entorno no lo veo. Y eso sinceramente me preocupa.
    Espero poder leerlo pronto.
    Un beso

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    1. El autor ha sido muy inteligente al plantearlo así, dejando los diferentes puntos de vista de varios personajes y a la vez utilizándolos para crear subtramas y otros hilos de debate conectados entre sí.
      Tengamos o no hijos creo que es un tema que nos afecta a todos y en el que de un modo u otro estamos involucrados.
      Espero que te guste el libro.
      Besos
      Besos

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  8. Me parece que este libro plantea un tema muy interesante y poco habitual, también su marco geográfica, no recuerdo haber leído muchas novelas ambientadas en Australia. Tengo curiosidad y aunque al principio me vino a la cabeza una película de Roman Polanski "Un Dios salvaje", parece que los tiros van por otro sitio. La cuestión de imponer límites a los niños debe interesar a todos, porque esos jóvenes luego se convertirán en adultos y ojo lo que nos espera si no ponemos remedio o al menos se genera cierto debate y concienciación sobre el tema.
    Excelente recomendación y un fino análisis por tu parte, Lorena.
    Saludos!

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    1. La trama se puede trasladar a otro país occidental pero sí que me ha resultado muy gratificante leer un libro no solo ambientado en Australia sino escrito también por un australiano. Desconocía la peculiar mezcla cultural que convive en ese país.
      No he visto la película de Polanski que mencionas así que no te pude decir si hay alguna conexión aunque sea remota.
      Cierto, el tema de la educación de nuestros niños y jóvenes es algo que debe preocupar a toda la sociedad.
      Me alegra que te haya interesado mi reseña.
      Un saludo

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  9. Ños, cada vez que leo una de tus reseñas me enamoro sin remedio del libro que comentas. Me lo apunto para mas adelante. Besos

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    1. Lo bueno de los flechazos es que a veces duran poco. El tiempo dirá si te dura el amor a primera vista con este libro y te animas a leerlo.
      Besos

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  10. Me ha gustado mucho Lorena, lo has contado de manera excelente como ya es habitual en tus reseñas, y a pesar de lo complicado que dices ha sido, has conseguido transmitir, a mi al menos me ha llegado y ya he apuntado este libro en mi larguísima colección de pendientes.
    Cierto que el tema me interesa, porque creo que es una grandísima responsabilidad ser padre o madre. Yo digo que al tener hijos pierdes la tranquilidad.
    Un beso guapa

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    1. El libro es complejo por lo que abarca pero no de lectura complicada.
      Espero que te guste cuando lo leas.
      Besos

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  11. Tengo muchas ganas de leer este libro: creo que hay una película que se basa en esta historia y también la tengo pendiente. El problema de la educación de los niños a mí también me preocupa: no tengo hijos pero veo a mi alrededor como cada vez los padres son más laxos en los límites, lo que acaba conllevando que el mundo se llene de pequeños dictadores. 1beso!

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    1. Lo de la peli no lo sabía.
      El libro trata el tema de la educación de los nños pero sería injusto considerarlo solo por esto porque abarca mucho más. Espero que te guste si lo lees.
      Besos

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  12. Me encantó, un gesto aparentemente tan.. desencadena una historia tremenda que tiene muchas lecturas a medida quese profundiza
    Besos

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    1. Pues sí. Lo que ha sido capaz de orquestar Tsiolkas alrededor de esa bofetada, lo bien trenzado que estña todo y lo real que es.
      Besos

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  13. Pues me lo llevo apuntado, creo que podría gustarme =)

    Besotes

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