Las buenas intenciones - Amity Gaige

Sería fácil deciros que esta es la historia de un hombre que se lleva a su hija sin autorización en medio de una lucha feroz por la custodia legal de la niña con su esposa. Sería fácil y además no estaría faltando a la verdad, pero tampoco os la estaría contando toda. Sería fácil deciros que esta historia es una declaración de amor de ese hombre a su esposa y también una disculpa sincera y desgarradora. Sería fácil y sería verdad, pero seguiría sin contemplar la verdad desde todos los ángulos posibles. Sería fácil deciros que la adoración que siente ese hombre por su hija justifica sus actos. Sería fácil y otra vez verdad, pero nuevamente sería una verdad a medias. Sería fácil alegar que la verdad total es la suma de las partes. Sería fácil, pero esto sí que no sería verdad. Sería fácil aducir que Eric, el hombre en cuestión, es una persona harto compleja. Sería fácil, sería verdad, pero ello sólo no me basta para explicarlo. Sería difícil deciros quién es Eric porque ni él mismo lo sabe. Sería difícil ponerle un apellido a su nombre porque ninguno le pertenece. Sería difícil pediros que no lo escuchéis, que no abráis este libro, que no leáis a Eric. Sería difícil hacerlo porque sería  fácil que os rindierais a él, que lo alentarais en su locura y sin embargo a la vez lo impelierais a volver atrás si es que ello fuera posible. Sería fácil, sería verdad, y esta sí que sería una verdad completa y absoluta.
"Supongo que necesitaba una vida que pudiera modificar. De haber aceptado una única vida, mi primera vida, habría respetado sus límites. Habría vivido calladamente, sin apenas soñar siquiera. Habría intentado convencerme de que una vida triste y callada no está mal. Pero, en lugar de eso, soñé. Decoré habitaciones enteras de mi pasado con placeres rescatados de otra parte. Incluso enamorarme de ti, Laura. Especialmente enamorarme de ti y sentirme  tan cambiado..."
Portada de Las buenas intenciones
Eric escribe desde la cárcel una larga carta a su esposa Laura en la que intenta explicarle los motivos por los que se llevó a su hija y que le han conducido a su situación actual. Este es el inicio e hilo conductor de "Las buenas intenciones". A lo largo de sus páginas, Eric no sólo recrea el viaje que emprende con su hija Meadow, que cuenta tan sólo seis años, también se retrotrae a su infancia, los inicios de su relación con Laura y otros momentos claves en su vida para que podamos comprender el porqué de su comportamiento. Sin embargo, más que comprenderle lo que hacemos es desarrollar una especie de empatía injustificada hacia él, porque por más que asistamos a una equivocación tras otra en su manera de proceder, no podemos dejar de sentir simpatía e incluso cariño por Eric.
"De pronto quería distanciarme de Meadow. O, mejor dicho, quería distanciarme del amor que sentía por ella. Se me había olvidado el remolino que se crea cuando amas a un niño. Porque quería estar con mi hija más que cualquier otra cosa en el mundo, y al mismo tiempo quería verme libre de ese deseo. Y quería verme libre de ese deseo porque sabía que mi tiempo con ella estaba contado. Tú, yo, la muerte, sus años de adolescencia... ¿qué marcaría  el final? Fuese lo que fuese, no dependería de mí."
Eric adora a Meadow, sí, la adora, y tal vez sea por ello por lo que nosotros le adoramos a él. O quizás también sea porque Eric no deja de ser en realidad otro niño. No es que adolezca de un complejo de Peter Pan, Eric sí quiso crecer, pero en un punto de su infancia decidió inventar una vida nueva que se ajustaba más a sus anhelos y con ello se quedó anclado en su niñez. Quien quiso ser llegó un momento en que se desvaneció porque nunca fue real y quien alguna vez fue terminó desdibujándose con su renuncia. Eric simplemente no es nadie pero él no lo sabe y cuando lo averigüe será ya demasiado tarde.

Amity Gaige crea un personaje fascinante, al que amamos y rechazamos a partes iguales. No podemos evitar las ganas de reprenderle constantemente y sin embargo lo seguimos de forma incondicional. Eric se desnuda en su carta, se despoja de su identidad creada, escribe lo que nunca ha dicho, ni siquiera a sí mismo, y sin embargo, al terminar de leer sus palabras, seguimos sin saber realmente quién es. Pero pese a su confesión somos incapaces de condenarle. Tan sólo nos queda el deseo de abrazarle, de acunarle, de consolarle.
"Me preocupaba que la niña agarrase su mantita y se marchase sin más. Lo que no sabía es que estaba ya irremediablemente atada a mí, que era yo quien podría haberme alejado de ella, que podría haberla dejado en la puerta de la estación de bomberos y, al cabo de un año o dos de esforzadas justificaciones ante mí mismo, apenas habría vuelto a acordarme de ella. Mi hija casi no me miraba, como avergonzada por su posición, la cintura de sus braguitas de lunares le salía por encima del elástico de sus pantalones de pana. El corazón me dio un vuelco. Qué "abandonable" es un niño."
Berlin wall. Fotografía de David Rosen
La escritora estadounidense consigue mantenernos pegados a su relato. Su prosa es rica y cuidada, sabe alternar los momentos temporales y los sucesos y reflexiones con habilidad. Nos regala además pasajes y párrafos reveladores, de esos que hay que marcar y subrayar, y que me vuelven luego loca para seleccionar los que os dejo aquí. Es la tercera novela publicada de esta autora pero la primera traducida al español. Espero por el bien de los lectores españoles que no sea la última.
"El novio estaba enamorado de ella. Eso no era mentira. Y cuando estaba enamorado de ella, un minuto ya no parecía un medio para llegar a una hora, sino que cada minuto era un fin en sí mismo, una quietud dotada de una imprecisa circularidad, un territorio sutilmente sugerido en el que estar vivo. Este sortilegio que el amor obraba con los minutos dotaba a las horas y los días de una especie de vaguedad trascendental que alentaba en el novio una absoluta falta de ambición y era lo más cercano que había sentido a la auténtica alegría, al auténtico alivio. Y el novio todavía se preguntaba qué habría pasado de haber podido mantener eso, de haber podido seguir así, enamorados, si tal vez habrían emergido, a través de un agujero de gusano, en un lugar donde su amor pudiera ser permanente. Porque, al final, las grandes fuerzas en conflicto de nuestra existencia no son la vida y la muerte (eso ha llegado a creer el novio), sino más bien el amor y el tiempo. En la mayoría de los casos, el amor no sobrevive al paso del tiempo. Pero a veces sí. A veces tiene que sobrevivir."
Decía al inicio de esta reseña que sería fácil quedarse sólo con el hecho del incumplimiento del régimen de visitas a su hija por parte de Eric. Sin embargo esto no quiere decir que haya que menospreciar todo el potencial que ello nos ofrece. La novela nos invita a reflexionar sobre la deriva de las relaciones de pareja y cómo afecta ésta a los hijos en común. También ahonda en lo frías y vacías que son a veces las leyes pero en lo necesarias que se hacen para ponernos de acuerdo cuando no hay comunicación. El traspaso de los límites legales subyace durante todo el libro y no sólo respecto a la huida del padre con la hija. Eric ha jugado con esos límites toda su vida y los ha estirado tanto que no sabe reconocer cuando está cruzando la línea. Si tuviera que deciros que de todo esto nos habla "Las buenas intenciones" probablemente os diría la verdad y sin embargo a la vez os estaría mintiendo, pues nada de esto se nos dice en el libro de Gaige pero todo ello se me ha venido a la cabeza mientras pasaba sus páginas.
"Te gustaba el sentimiento del amor, pero el esfuerzo no te interesa, de manera que te desentiendes. Has renunciado a él porque habría sido difícil. Te gustaba sólo cuando iba bien, cuando te daba buena imagen. Cuando exigía algo más de ti, protestabas; en realidad, lo ignorabas. Se te olvidó tu deuda con ellas, se te olvidó que les debías el esfuerzo de amarlas. Esperabas que al final ellas también lo olvidaran. Esperabas que se olvidaran de ti y se olvidaran de ellas mismas y siguieran llevando con adoración tu estandarte. Ella tardó años en advertirlo. Pero al final, no sé cómo, se dio cuenta. Pero tú... Tu comprensión se hacía esperar. Jamás imaginaste nada más allá de la conquista. Y ésos son los remordimientos que ahora te atormentan, ahora que tienes tanto tiempo."
padre e hija. Fotografía de Leandro Andrade
Es fácil deciros que este libro me ha parecido muy bueno, que tengo la impresión de haber descubierto a una gran escritora y que he sucumbido sin remedio a los encantos de Eric. Es fácil y con ello os digo la verdad. Es fácil deciros que no me gustaría tener a un Eric en mi vida por más que estoy segura de que habría momentos en los que me haría inmensamente feliz, pues a veces las buenas intenciones por sí solas no bastan. Es fácil, y continúo sin mentir. Es difícil explicar a Eric, es difícil hablaros de este libro, englobar todo lo que contiene. Es difícil, pero sigo diciendo la verdad. Es fácil animaros a leerlo, deciros que os va a encantar. Es fácil, pero sin embargo aquí no diría toda la verdad, tal vez a algunos os estaría mintiendo. Es fácil mentiros porque lo que aquí cuento tan sólo es mi verdad y no tiene por qué ser cierta para todos. Es fácil invitaros a descubrir la verdad de Eric y que contéis luego la vuestra. Es fácil creer que cuando te crees un libro ese libro dice verdad, por más que su protagonista sea una gran mentira. Es fácil y para mí es verdad, y esta sí que es una verdad completa y absoluta.
"Finjo que me necesitan, que por eso zigzagueo entre los carriles hacia la North Shore. Finjo que soy inmune, que no tengo deudas ni ningún futuro que pueda controlarme jamás. Finjo que nunca poseeré nada que no pueda permitirme perder. Finjo que soy imparable, ajeno al hecho de que trece años más tarde me estrellaré contra una pared de cristal que no había visto, y que ese cristal será mi padre. Ese cristal será mi primera vida. Ese cristal seré yo mismo. Estoy cubierto de cristales rotos."

Ficha del libro:
Título: Las buenas intenciones
Autor: Amity Gaige
Editorial: Salamandra
Año de publicación: 2015
Nº de páginas: 288
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Comentarios

  1. No conocía el libro ni a su autora pero tiene buena pinta, hace unos meses he leído uno que trataba un tema similar y me gustó, así que no me importaría descubrir la prosa de esta autora con este
    Besos

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    1. Espero que tengas la oportunidad de leerlo y que te guste, Tatty.
      Besos!!

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  2. Pues te ha sido fácil convencerme. Me gusta lo que nos cuentas y creo que es una historia con la que podría disfrutar.

    Besos

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    1. Me alegra haberte suscitado curiosidad por este libro. Espero que no te decepcione.
      Besos!!

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  3. Hola!!! no conocia a la autora ni el libro, pero parece muy interesante y distinto a lo que suelo leer, asi que sin duda me la apunto. Gracias por la reseña
    Un abrazo

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    1. A veces viene bien salirse de lo que solemos leer. Creo que este es un buen libro para hacerlo y espero que te resulte una excelente lectura.
      Besos!!

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  4. A mí me has convencido. Ya había visto alguna reseña y me había llamado la atención, pero tú has hecho que me entren unas ganas enormes de leerlo.
    ¡Besos!

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    1. Pues yo no he visto reseñas de él. Me llamó la atención hace unos meses cuando lo vi en la web de la editorial y fue como un flechazo, de eso que te dices 'tengo que leer este libro'. Finalmente pude hacerme con él y ha cumplido ampliamente mis expectativas. Espero que lo disfrutes si te animas a leerlo.
      Besos!!

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  5. Si para ti es verdad... yo me la creo¡¡¡
    me vas a arruinar¡¡ tengo que hacerme con todos los libros¡¡ jajajajajaj¡¡¡¡
    un besazo¡¡¡

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    1. No es mi intención arruinarte para nada ;)
      Besos!!

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  6. hola no conocía para nada este libro, me ha encantado tu reseña pero la verdad que el libro no me llama chao

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    1. A por otro entonces que te apetezca más.
      Besos!!

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  7. ¡Hola! no lo conocía, pero de momento no creo que lo lea, tengo demasiados libros pendientes ...
    vengo de la iniciativa blogs asociados, tienes una nueva seguidora ^^
    Un beso.

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    1. Mi lista de pendientes también está a tope.
      Bienvenida!!

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  8. Excelente recomendación, Lorena. He leído tu reseña con atención y me ha encantado tanto tus impresiones personales (tu 'verdad') como los pasajes seleccionados.
    A la autora no tenía el gusto de conocerla, pero me la apunto y a ver si leo la novela. Por ahora voy a leer las primeras páginas aprovechando tu enlace.
    Un beso

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    1. Para mí también era una desconocida como supongo que para la mayoría de lectores españoles, ya que es la primera novela suya que se traduce al español.
      Ya me contarás si te decides a leerla y en ese caso cual es 'tu' verdad sobre ella.
      Besos!!

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  9. Holaa^^
    No lo conocía y la verdad es que no es de mi estilo... así que no creo que lo lea.
    Un besoo =D

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    1. Otra vez será. Que disfrutes tus lecturas.
      Besos!!

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  10. Verdad que si te digo que la tengo en casa para leerla no te va a pillar de sorpresa? Parecemos empeñadas en seguirnos la pista
    Besos

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    1. Ja ja ja. Pues no, no me sorprende para nada. Espero que te guste tanto como a mí. Ya contarás.
      Besos!!

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  11. Te puedes creer que lo vi en una librería y se me olvidó después el título?
    Gracias por recordármela porque me apetece mucho

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    1. Me tiene pasado, no apuntar el título de una libro en su momento y luego ser incapaz de recordarlo. Me alegra habértelo rescatado. Ya me contarás.
      Besos!!

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  12. Hola preciosa!
    Es un libro que me regalaron hace unos meses y lo cierto es que lo deje en la estantería porque no me llamaba mucho, pero después de leer tu reseña le daré una oportunidad. Genial reseña! Feliz comienzo de semana. Besotes

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    1. Gracias, Violeta. Espero que te guste y que no te arrepientas de darle una oportunidad.
      Besos!!

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  13. Lo que yo quisiera saber es por qué termina en prisión. Está mal igualmente resolver nuestros problemas y vivirlos a través de los hijos, pero supongo que se podría perdonarlo si es que no hace daño a nadie.
    Un gusto leerte de nuevo,.

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    1. No te desvelo nada ni hago spoiler si te cuento que Eric está en la cárcel por el secuestro de su hija más otro 'asuntillo' que no digo aunque tampoco sería avanzar mucho la trama. De todas formas lo bueno del libro no es el por qué sino el cómo se va llegando a esa situación.
      Sí dan ganas de perdonarle (y también de darle una colleja) pero la actitud de su ex mujer es completamente comprensible.
      Besos!!

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